¿Cómo puedo ayudar? | ¿Cómo puedo ayudar? |
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Tanto los anfibios como los reptiles han sido desde antaño poco valorados por nuestra sociedad, y se les ha tachado de repugnantes y venenosos, salvo honrosas excepciones. Multitud de creencias y falsas leyendas les acompañan, muchas veces por falta de información o interés y poca gente se ha preocupado por su estudio y ya no digamos conservación. Afortunadamente los tiempos cambian y la conciencia ambiental de nuestra sociedad se ha elevado considerablemente. Los temas medioambientales están en boga. La información ambiental es accesible y mucha gente se preocupa y pide que se solucionen aquellos problemas relacionados con el medio ambiente que hasta hace unas décadas no suscitaban interés alguno.
Quizá las actuaciones más conocidas y valoradas son las que tienen como protagonistas a las principales especies de fauna amenazada, como el caso del oso panda a nivel mundial o el lince ibérico, el oso pardo o el águila imperial en nuestro caso. Todos estos avances muy tímidamente empiezan a llegar al ámbito de la herpetología. La mayoría de las personas siguen teniendo los mismos prejuicios hacia los sapos o las salamanquesas que sus padres o abuelos. Hay que tener en cuenta que todas las especies de anfibios y reptiles están estrictamente protegidas por la ley, y que algunas de ellas se encuentran gravemente amenazadas de extinción. Literalmente están desapareciendo ante nuestros ojos, sin que prácticamente nadie haga algo por evitarlo, simple y llanamente porque no interesan al gran público.
Para conservar un valor ambiental es fundamental conocerlo primero y valorarlo adecuadamente. Por tanto es fundamental, si queremos garantizar la conservación a corto y medio plazo del conjunto de nuestra fauna herpetológica, divulgar adecuadamente el modo de vida de estos animales y los problemas de conservación a que se enfrentan. Entre todos debemos intentar elevar el índice de valoración que la sociedad tiene sobre estos animales, y el primer paso sin duda es desterrar todas aquellas leyendas y falsas creencias que sobre ellos recaen, ofreciendo una información y veraz y contrastada. Igualmente es necesario informar de la importante labor que cumplen en los ecosistemas en que se integran y el incalculable valor que tienen como integrantes de nuestra rica biodiversidad.
Precisamente el principal objetivo que perseguimos con esta página web, es precisamente eso, ofrecer una ventana al público, desde donde se pueda observar la vida y realidad de estos animales y aclarar todas aquellas dudas que puedan surgir, primando ante todo la colaboración y el fomento de iniciativas encaminadas a su conservación.
A continuación ofrecemos unas pequeñas reglas para que nuestros lectores aporten su granito de arena en esta ardua labor.
· Informa a tu familia y grupo de amigos de los problemas de conservación al que se enfrentan los reptiles y anfibios · En tus salidas al campo no molestes a aquellos anfibios o reptiles que puedas encontrar. . · Nunca liberes en el medio natural peces, galápagos o cangrejos procedentes de cautividad. Compiten con nuestras especies autóctonas, y pueden transmitir graves enfermedades.
· No alimentes a gatos o perros asilvestrados. Especialmente los primeros son un azote tanto para pequeñas y medianas aves como a lagartijas, salamanquesas y otras especies de reptiles y anfibios. · Nunca levantes piedras o troncos en el campo, y si lo haces intenta volver a colocarlos en la misma posición en que se encontraban. Multitud de pequeños animales, tanto invertebrados como vertebrados se refugian bajo ellas buscando humedad y tranquilidad. · No fomentes la persecución de reptiles o anfibios. Por el simple hecho de ser feos o tener una piel húmeda no merecen acabar bajo la bota o el azadón. · Recuerda que todas las especies están estrictamente protegidas, y algunas de ellas gravemente amenazadas. · En general todos los anfibios y reptiles granadinos son completamente inofensivos. La única excepción es la víbora hocicuda, aunque solo es peligrosa si se ve acorralada y molestada. Como precaución no manipules ni serpientes ni culebras. Si manipulas algún ejemplar de anfibio o reptil, por ejemplo para fotografiarlo o para rescatarlo si ha caído en alguna trampa, lávate las manos posteriormente y no te las lleves a la boca. · Muchos ejemplares quedan atrapados en estructuras asociadas al uso del agua, como pueden ser albercas, canales, registros de riego, etc. Si te encuentras con algún caso de estos intenta liberar a los animales atrapados, siempre tomando las debidas precauciones y mirando siempre por tu seguridad.. También puedes avisar a las autoridades ambientales, ya sea el Seprona de la Guardia Civil o la guardería forestal de la Consejería de Medio Ambiente. · Denuncia ante las autoridades ambientales aquellas actuaciones que puedan resultar negativas para la conservación de los anfibios y reptiles, como la contaminación o destrucción de charcas, la quema de matorrales, etc. · No dudes en ponerte en contacto con nosotros si tienes interés en la conservación de estos animales. Toda ayuda es poca. · Si tienes propiedades rurales y este interesado en la construcción de charcas, ponte en contacto con nosotros. Podemos asesorarte para que la charca, además de dar una nota de color, pueda ser útil para las especies de la fauna silvestre. · Si tienes una empresa y quieres colaborar en la conservación del medio ambiente, ponte en contacto con nosotros. Puedes ayudar a financiar campañas de divulgación y actividades educativas sobre los anfibios y reptiles. · Si dispones de una finca con alberca y tienes pensado convertirla en aljibe, plantéate la posibilidad de conservar la vieja alberca y construir el aljibe de forma independiente. Si no existe posibilidad construye un pilón para anfibios a ras de suelo. Pídenos asesoramiento. · Si tienes una asociación o grupo de defensa de la naturaleza, solicita a tu ayuntamiento que arregle y mantenga las fuentes y albercas municipales, también es su obligación. |