| LOS LLANOS DE ALMIARES |
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Almiares está verde, decenas de hectáreas de prados anuncian que el invierno fue generoso. Sin embargo hace unos meses no llovía apenas y el año se presentó cálido. Esto hizo que las charcas someras menguaran y que las larvas de sapo corredor se apiñaran enturbiando el poco nivel de agua que les cobijaba. Decenas de miles ennegrecían el suelo inundado, escondiéndose entre los tallos de gramíneas amarillentas por la humedad. Justo en el punto en que se unen las provincias de Córdoba, Jaén y Granada encontramos esta extensión de varias decenas de hectáreas de praderas inundables y un canal de aguas lentas cubierto de espadañas. Los llanos de Almiares son una zona bastante desconocida y alejada de los circuitos naturalistas, sin embargo sus valores ambientales son dignos de reconocimiento. -Sapo corredor (Bufo calamita). -Sapo común (Bufo bufo). -Sapillo moteado meridional (Pelodytes ibericus). -Sapillo pintojo meridional (Discoglossus jeanneae). -Rana común (Pelophylax perezi). Hemos puesto reclamos de ranita meridional (Hyla meridionalis) sin obtener resultados positivos hasta la fecha. Los lugareños nos han hablado de la presencia de al menos un urodelo (creemos que puede ser el gallipato), aunque cabe decir que cerca del lugar se han encontrado tritones pigmeos (Triturus pygmaeus) y tambien sapo partero bético (Alytes dickhilleni). Ubicado a 920msnm. el clima tiene influencia supramediterranea. Los bosques originales han quedado reducidos a encinas aisladas y vetustos quejigos que proporcionan cobijo a una avifauna netamente mediterránea, destacando las abubillas (Upupa epops), rabilargos (Cyanopica cyana), torcaces (Columba palumbus), etc. Disponen estos llanos de algunas charcas que este año rebosan, al contrario que hace tan solo un año que el suelo estaba cuarteado. En estas lagunillas se observan ánades (Anas platyrhynchos), fochas (Fulica atra), y otras sorpresas que pueden agradar la vista a los aficionados a la ornitología. Almiares resiste en un mundo cambiante y drástico que no perdona las tierras calmas, donde los agricultores no ven con buenos ojos los suelos inundados, y donde las administraciones aun no se han dado cuenta del valor de estas praderas. No sabemos cuanto tiempo resistirán. Por ahora el lugar nos invita a conocerlo mostrándonos su belleza esmeralda y sincera.
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