El pasado 25 de julio recibimos la noticia triste de la disolución de laSociedad Granatense de Historia Natural, en la que algunos de nuestros socios también estaban en sus filas, y que pudimos utilizar esta plataforma para publicar algún artículo y comunicar algunas observaciones.
La noticia no es buena ya que se nos va un referente, que con corta vida, albergaba a naturalistas con orígenesytendencias diversas pero con elementos comunes e inequívocos: disfrutar de nuestra naturaleza e intentar difundir sus valores a la vez que procurar defenderla.
Las razones de este adiós las entendemos perfectamente, ya que nosotros también intentamos mantener nuestra Asociacióncompaginando el tandentrabajo/familia con nuestra afición, en estos tiempos que se habla de la conciliación de la vida familiar y laboral, es un lujo añadir el tercer lado del triángulo que sería el aspecto de devoción, afición o hobby.
Y no solo es un hobby, como quien colecciona sellos, es toda una filosofía de vida, los naturalistas somos un tipo de personas con sobredosis de romanticismo, que hemos sido dotados de superpoderes, tenemos una visión del mundo distinta, a nosotros no nos molesta el mal tiempo, hasta una picadura la interpretamos de forma distinta, un desierto para nosotros es solo un sitio donde estar mas rato buscando manifestaciones de vida, por contra una selva tropical es un autentico orgasmo, no le metas prisa a un naturalista en un recorrido por esa selva, él en cada centímetro del suelo, o de cielo tiene motivos para pararse, los demás mortales pasarían de largo, solo quieren llegar al final de la meta, el naturalista necesita digerir el camino.
Aunque nuestra Asociación tiene a la herpetología como consigna, no es mas que una excusa para seguir conociendo nuestro entorno, cuando en alguna de tantas salidas al campo que realizamos, nos acompaña un entomólogo, un botánico o cualquier persona que comenta algo que encuentra por el camino, todos nos volvemos un poco entomólogoso botánicos o lo que sea, con tal de quedarnos con ese conocimiento.
Unos meses antes de que se constituyera la Sociedad Granatense, comenté a algunos amigos la necesidad de que en Granada hubiera una sociedad independiente a modo de la que en Madrid creo que hay en torno al Museo de Ciencias Naturales o a la Sociedad Aranzadi del País Vasco,que aglutinara a distintas asociaciones provinciales y las reuniera en una sede, la cual tendría distintos departamentos, una biblioteca especializada, una base de datos y un museo de historia natural. Todo esto para mi no pasaba de un sueño pero llegó laGranatense y le dio forma.
Volviendo al sueño anterior, hace poco le comenté a un político este antiguo proyecto y aparentemente le interesó, pero al poco tiempo me volvió a poner los pies en la tierra y me dijo que la idea era buena pero la dotación de infraestructuras la hacía inviable.
Para una ciudad como Granada, que junto a los pueblos del extrarradio, superamos el medio millón de habitantes, que está volcada a la ciencia y a la cultura, con una Universidad de las más antiguas de Europa, que no pueda mantener un organismo de estas características,da una muestra de que la cultura solo existe en los manuales y no en la vida práctica.
Sirva este pequeño escrito para agradecer a la Granatense su fuerte vocación y sobre todo a la directiva que tan bien supo mantener el espíritu naturalista con las publicaciones, charlas, excursiones etc.
El pasado 25 de julio recibimos la noticia triste de la disolución de la Sociedad Granatense de Historia Natural, en la que algunos de nuestros socios también estaban en sus filas, y que pudimos utilizar esta plataforma para publicar algún artículo y comunicar algunas observaciones.
Alberca en el área recreativa de la Canaleja Alta.
Hace ya casi 6 años que conjuntamente con la Asociación Proyecto Sierra de Baza, propusimos a la dirección de este Parque Natural el arreglo y conservación de una serie de fuentes y abrevaderos donde se reproduce el sapo partero bético (Alytes dickhilleni).
A esta especie pertenece el ejemplar tan fotografiado sobre el tejado, culebra de herradura.
A los miembros de la Asociación Herpetológica Granadina nos sorprende la repercusión que ha tenido el reciente “culebrón periodístico veraniego” que estos días tiene lugar en la localidad costera de Motril, concretamente en el barrio de los Pisillos.